La invención del teléfono inteligente ha armado a más personas con una cámara que nunca antes. 

Si bien esto ha derribado las altas barreras de entrada que una vez pertenecieron al costoso y artístico campo de la fotografía convencional, la tecnología ha dado lugar a otro comportamiento social notorio: tomar autofotos.

“¿Cómo están todos nuestros broches de presión que afectan a nuestro ojos, cerebros y cuerpos?” Preguntas CABLEADAS .

Video intrigante

El Editor principal Peter Rubin profundiza en las formas en que las selfies distorsionan la autopercepción de una persona y muestran cómo el arte de la fotografía tiene un efecto positivo en la mente de los creadores.