modos de medición

¿Te has preguntado alguna vez qué son o para qué sirven los modos de medición de tu cámara? Se trata de esos pequeños iconos que normalmente aparecen en la pantalla LCD o la pantalla superior de tu cámara réflex representados por un cuadrado con figuras dentro.

En este artículo te explicaremos qué son estos modos, cómo funcionan y en qué situaciones te conviene más utilizarlos. Si has dejado atrás el modo automático o tienes pensado hacerlo, te darás cuenta de lo útiles que son los modos de medición según cada momento.

¿Qué Son los Modos de Medición y Para qué Sirven?

La exposición es, junto con la composición, uno de los pilares esenciales que necesitamos para conseguir una buena fotografía. Como sabes, una buena exposición se consigue eligiendo bien los parámetros de apertura de diafragma, sensibilidad ISO y velocidad de obturación.

Sin embargo, da igual si disparas en modo manual o semiautomático, no habrá diferencia en lo que se refiere a cómo tu cámara va a medir la luz de la escena. A menos que cambies el modo de medición.

La medición de la luz o el brillo de una escena es un punto importante para determinar bien la exposición de una escena, sobre todo cuando el contraste es elevado. Para medir la luz utilizamos fotómetros.

El fotómetro que viene integrado dentro de nuestra cámara mide la luz reflejadasobre el objeto o sujeto fotografiado, pudiendo ocasionar capturas sobreexpuestas y subexpuestas. Por eso muchas veces es más recomendable utilizar un fotómetro externo o de mano. Estos últimos miden directamente la luz que indice sobre el motivo y son mucho más precisos.

Sin embargo, aunque nuestra cámara no sea capaz de medir la luz de forma exacta, podemos echarle una mano para que lo haga de forma más precisa.

Utilizando los modos de medición, obligaremos a la cámara a priorizar una medición concreta dentro del encuadre. Es decir, le vamos a indicar qué parte de la imagen va a tomar como referencia para medir la luz y conseguir una exposición adecuada.

Los tres modos de medición más comunes en cámaras como Nikon, Sony, Olympus o Pentax son: el Modo Matricial o Evaluativo, el Modo Ponderado al Centro y el Modo Puntual. En Canon también encontramos un cuarto modo, el Parcial. Estos son los iconos que los representan.

Ahora vamos a conocer cada modo por separado para saber en qué casos nos conviene más utilizar uno u otro. Debes saber que, si disparas en modo automático lo normal es que tengas el modo matricial o evaluativo seleccionado por defecto y no podrás cambiarlo. Para poder usar los modos de medición deberás seleccionar el modo manual o los semiautomáticos.

El botón o dial para cambiar los modos de medición varía según la cámara. Aunque en la mayoría puedes acceder también a través del menú general de opciones. Si no sabes cómo cambiarlo, deberás recurrir al manual de instrucciones tu cámara para saber dónde está. En caso de no disponer de él o no encontrar la versión en papel recuerda que la mayoría de manuales los puedes encontrar online.

Modo de Medición Matricial o Evaluativa

Seleccionando este método la cámara divide la escena en una rejilla, analiza cada segmento de la imagen completa y recoge distintos valores de luz. Una vez recoge todos los datos, calcula una media con la que define la exposición más adecuada para la escena. Como es el modo que viene por defecto cuando disparas en modo automático, suele ser el más utilizado en la mayoría de los casos.

Debes tener en cuenta que cada cámara realiza una medición con un distinto número de áreas dentro del marco y usan diferentes fórmulas para calcular el valor medio de la exposición. Por eso, es importante que hagas pruebas y veas cómo se comporta tu cámara en diferentes situaciones. El modo de medición matricial o evaluativo será adecuado, por ejemplo, en escenas donde la iluminación sea muy homogénea o para fotografiar paisajes donde haya un contraste medio o bajo.

Modo de Medición Ponderada al Centro

Este modo mide la luz priorizando la parte central de la escena (un 75% de la imagen más o menos), es decir, dejando fuera las esquinas de la imagen. Algunas cámaras te permitirán definir el tamaño del diámetro central, aunque la mayoría vendrá delimitado por defecto.

El modo de medición ponderado al centro es uno de los más utilizados por los fotógrafos, sobre todo los que tienden a componer colocando el peso visual en una posición centrada. Es ideal para realizar retratos, porque ofrece un nivel de precisión razonable a la hora de medir la luz del rostro del sujeto fotografiado y calcular una buena exposición.

Modo de Medición Puntual

El modo de medición puntual, como su proprio nombre indica, mide un punto concreto de la escena. Esa pequeña porción de la imagen, que normalmente suele ser el centro, equivaldría a un 5% de la superficie del marco. En algunas cámaras sí que encontrarás la opción de desplazar ese punto hasta la zona que más te interese para medir la luz. Si tienes la opción, prueba a medirla justo encima o cerca del centro de interés, para ver qué exposición te convence más.

La medición puntual es el modo más preciso de todos, ya que proporciona lecturas más rigurosas de pequeñas áreas concretas. Es especialmente eficaz en fotografías donde el contraste es alto, muy alto o extremo. Por ejemplo, para fotografiar un cantante en un concierto, este es el modo que más nos conviene. Conseguiremos sacar bien expuesto al sujeto que es lo que nos interesa, aunque el fondo salga completamente oscuro.

Modo de Medición Parcial (Exclusivo de Canon)

El modo de medición parcial, es un modo que poseen la mayoría de cámaras Canon. Es muy similar al puntual, solo que en lugar de medir la luz abarcando un 5% del marco de la imagen, lo hace hasta entre un 6 y un 9%. Es ideal para fotografías donde el sujeto u objeto fotografiado se encuentra situado delante de fondos muy iluminados.

Un buen momento para usar este modo sería cuando realicemos un retrato a contraluz. Es decir, fotografiar a una persona en una habitación mirando por una ventana por donde entra la luz del día. Para poder exponer bien al sujeto sin que la luz queme el resto de la escena, el modo parcial es una buena opción.

Elige el Modo de Medición que Mejor se Adapte a Cada Situación

Como ya te hemos comentado, cada cámara tiene unos algoritmos de medición y los porcentajes de área seleccionada para evaluar la escena varían. Por eso es mejor que tú mismo hagas las pruebas pertinentes y veas hasta dónde es capaz de llegar tu cámara. Recuerda que el la compensación de la exposición también puede ser un buen aliado para conseguir imágenes más o menos expuestas.

Finalmente, para acabar de comprender cómo funcionan los modos de medición de tu cámara y practicar con ellos, te proponemos un experimento. Se trata de una prueba muy sencilla y a la vez muy esclarecedora que consiste en fotografiar una vela.

Apaga todas las luces y coloca el trípode frente a una vela encendida. Ahora solo tienes que realizar la misma fotografía cambiando uno a uno los modos de medición. Como puedes en la imagen comparativa de arriba, cambia mucho la exposición de una imagen a otra.

Vía: Dzoom